Entradas

Eterno Cielo

Imagen
Y  Se paró el mundo a una milésima de sentir el profundo grito que me ahogaba el alma para seguir siendo biblia en tus manos discípula a la espera de ser versículo de tus labios adoctrinada en la fe de tu hombría comulgo con devoción el sabor del pecado hecho plegaria al salivar de mi eterno cielo.

Credo Mudo

Imagen
Pronuncio tu nombre antes del credo que gota a gota brota de mis labios con el susurro de mi voz. Credo mudo que fluye por mis venas siendo presa en celda de cristal.  Y me vuelvo demente pervertida de tu alma para seguir siendo credo a la oscura composición de tu alma donde cada noche mi espíritu abandona mi cuerpo antes del pan de cada día.

InfiniTo

Imagen
 Nada  Nada como la oración  de tu presencia  y el infinito que despeja  y me dice  que todo se hace a vista  y paciencia  del ojo que desnuda.        

Notas RasGadas

Imagen
Apuro su recuerdo hasta el fondo del éxtasis, y laten en el pecho los colores lejanos de sus ojos. (Manuel Maples Arce) Y si alguna vez... Mis manos son vuelo de mariposa acariciando el deseo recordado de olvidar tu piel sin olvidarte y se siente como magia de noches sin tener que volver a ser lluvia en el pecho de la noche silencio allá donde las noches llegan cremallera de notas rasgadas al abandono del sonido huracanado de tus labios siendo pentagrama en la noche navegas por mi piel provocando el deseo pagano que apuñala el dolor con deseos de tenerte y sentir una vez más solo unas horas segundos de acariciar tus mieles en el núcleo de mis labios. (reeditado) 

El PoDer de Tu PreSencia

Imagen
Y  Soy esclava  en la memoria de tus noches  Y  no me importa morir  con la oración de tu presencia.

AdeRezo

Imagen
  Masturbas mi cuerpo con sensaciones de caricias, para luego preñarme el alma con el aderezo de tu sangre escrito en verso.

Locura Por Ti

Imagen
Y me volví loca Si loca de amor por ti como Juana la loca presa de tu corazón agonizando los versos sin razón más allá de mi piel por caricias llenas de penurias impuestas a la razón que aún guardo en la estampida llameante de mi piel que un día callamos. Y me volví loca locura demente pervertida de tu alma para seguir siendo llama de esperas impuestas que se incendia en la noche dispersando mis cenizas como lluvia de pálpitos rosas hasta liberar mi alma sedienta. Y me hago penitente Si demente al borde de mi locura  que masturba mis sentidos  en el pecado de mi carne presa de tu carne donde no hay camisa de fuerza que pueda contener esta locura. Y Al borde de mi locura en el sosiego  que deambula por la piel  y entra a campanadas  por la Iglesia de mi ser bello rezo delineo en el silencio más fuerte de una mujer enamorada donde esculpes  mis deseos  consagrados a la divinidad  de morir demente con el alma abierta...